Ir al psicólogo se ha vuelto un cliché muy mal entendido. La reacción mas popular es decir que ir al psicólogo es de locos. Contarle tus problemas y sentimientos a personas desconocidas y ajenas a la situación te ayudan a aclarar el panorama y desahogarte en un ambiente seguro.
Si dudas sobre acudir al psicólogo, evalúate y observa si tienes síntomas asociados con la ansiedad, pérdida de apetito, inquietud excesiva, insomnio, tristeza, falta de concentración, etc. Puede que algún cambio significativo en tu trabajo, familia o vida personal sea el causante de tu estado.
Tampoco creas que el psicólogo arreglará tus problemas, simplemente es un experto en salud mental que te asesora y te acompaña a conseguir seguridad, estabilidad emocional y un mejor descernimiento de las cosas.
Debes acudir al psicólogo cuando:
- Sientes tristeza, apatía, soledad, que eres incomprendido y no puedes encontrar cosas positivas en tu vida.
- Sientes que todo a tu alrededor es una amenaza, que todo te sale mal y que las cosas no van a cambiar.
- La ansiedad y el estrés te causan insomnio, problemas digestivos, sexuales, etc.
- Los silencios, gritos o enojos son tu nueva forma de comunicación.
- Fumar, beber o consumir cualquier otra doga ya no es suficiente para sobrellevar los problemas.
Recuerda que la ética profesional de los psicólogos los obliga a guardar discreción y el anonimato de sus pacientes, así que siéntete en confianza de expresarte. Cuanto más describas a detalle tus problemas y sentimientos más ayudará a diagnosticar la terapia.













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