La organización es una cualidad muy útil que nos puede llevar a alcanzar cosas increíbles. El problema es que no todos somos organizados.
A veces organizarse no es tan difícil, pero mantener el orden sí lo es.
¿Cómo organizarse?
Organizarse no es tan complicado. De hecho, se basa en una regla simple: todo debe tener un lugar.
Si sabes que en tu casa hay un cuarto de estudio en el que guardas todo el material de oficina o el que usan tus hijos para las tareas, sabrás que si quieres una hoja de colores o algún lapicero, ese es el lugar indicado.
Para que organizarse resulte una tarea más fácil, una buena idea es guardar cosas pequeñas en cajas. Puedes utilizar cajas de zapatos o cajas transparentes que te permitan estar mejor organizado.
Además, cuando haciendo la laaarga tarea de organizar en dónde va cada cosa, aprovecha para deshacerte de todo aquello que no te sirve, como papeles viejos, recortes, ropa que ya no usas o bombillas que ya no sirven.
Si le encuentras un lugar a todo verás que organizarse ya no es una tarea difícil. Pero ahora vamos a algo igual o más importante que organizarse: mantener el orden.
¿Cómo mantener el orden?
Primero, reconoce tu propio esfuerzo para organizarte. Puedes mantener el orden si no permites que el cansancio o la pereza te ganen y luego de utilizar algo lo dejas en su lugar sin esperar más tiempo o dejarlo para después.
Por otro lado, al momento de organizar y colocar cada cosa en su sitio, utiliza etiquetas o señas que te permitan identificar rápidamente y con facilidad, qué guardas en cada lugar.
Por último, procura no ser un acumulador ni guardar demasiadas cosas por el valor sentimental, por que te gusta o por que crees que te servirá después. Luego de organizarte te será más fácil mantener el orden si cuentas solo con lo necesario.













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