Una de las tareas del hogar que menos gusta a las amas de casa es limpiar el horno. Para ayudar a quienes se ven obligados a cumplir regularmente con esta tarea, presentamos una forma fácil para aprender a limpiar los hornos sin tanto esfuerzo:
Formar una pasta con bicarbonato de sodio y agua. Esparcirlo por las paredes del horno y dejar actuar. Luego de 2 horas, retirar la pasta de bicarbonato con la ayuda de una esponja.
Para hacerlo sin prisa, diluir una cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso de agua. Rociar esta mezcla en las paredes del horno y dejar actuar toda la noche. Al día siguiente retirar con una esponja.
Es importante dedicar tiempo a limpiar el horno y a desinfectarlo cada cierto tiempo porque la acumulación de suciedad afecta los alimentos que se introducen.













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