Compartir el desayuno con tu pareja es una buena forma de empezar la celebración de un día tan especial como el de San Valentín.
Los siguientes son algunos consejos y sugerencias que podrías utilizar para ese desayuno especial:
- Utiliza zumos y frutas. Las frutas son siempre ricas, frescas y deliciosas. Sirve un plato de mango, papaya, piña, sandía, manzanas, uvas y melón, cortadas en pequeños trozos, con excepción de las uvas.
- Panes y tostadas. Una canasta con tipos diferentes de pan (integral, blanco, tostado, etc.), jalea, mermelada y mantequilla.
- Yogurt. Utiliza yogurt, descremado o no, de dos o tres sabores diferentes, que puedes combinar con granola, pasas y miel.
- Huevos. Hay mil formas de preparar huevos: revueltos o en omelette con el ingrediente a tu elección (tomate, champiñones, chile pimiento, queso, cebolla, tocino), estrellados a la ranchera, cocidos bañados en salsa de espinaca y crema, etc. Elijan la forma que mejor se adapte a su gusto.
- Salchichas, chorizos o tocino. Son buenos acompañamientos para un desayuno completo.
- Café o té. Bebidas indispensables en la mesa de un buen desayuno.
- Galletas. Ten listas dos o tres tipos de galletas, de preferencia dulces.
No olvides decorar el lugar donde vayan a desayunar para que sea lo más acogedor posible. Disfruta de tu desayuno romántico este día de San Valentín.














Comentarios